En la humanidad existen procesos funcionales que están direccionados en la búsqueda perdida de las realidades vivenciales del ser, convertidas estas en los métodos de investigación que están en dependencia de las características funcionales del individuo investigador con el sujeto investigado.
Partiendo de este planteamiento, se debe resaltar que la investigación debe estar visionada en la búsqueda imperante de la verdad, de esa que esta en cada una de las esferas vivenciales, clasificadas en los aspectos biospicosocial de las personas con su entorno. Con ello, se puntualiza que se deben aplicar modelos funcionales que transformen los paradigmas de la monotonía investigativa, que se utilicen necesidades múltiples que cambien la dirección del sujeto con respecto al conocimiento que maneje el investigador.
Con este fundamento teórico, es importante resaltar que el investigador debe desarrollar una imaginación veras, que lo ayude a estudiar varios campos de la investigación, debe ser un innovador, que lleve consigo herramientas de transformación y cambio en el campo de estudio donde se desenvuelva el tema planteado. La realidad radica en el apasionamiento que debe estar inmerso por el sujeto investigador, en querer vivir la realidad de estudio desde su epistemis, aplicando los filos del ser direccionado a los resultados o en los cumplimientos de los objetivos propuestos por este.
Se vive con la realidad de los métodos, donde el investigador va en búsqueda de la verdad desde su perspectiva, aplica la razón con la lógica según su conocimiento y no con la realidad que lo rodea, se relaciona muy pocas veces el tiempo con el espacio, dando esto la deducción parcial de los objetos mas explica el proceso, así como la evaluación pertinente bajo la inducción, pero deja a un lado por el conocimiento la novedad que se alimenta bajos la abducciones del pensamiento.
Engranado todo lo señalado, se fundamenta la transdisciplinariedad, según el autor Nicolecu (1996) direcciona su finalidad hacia “la comprensión de un mundo presente desde el imperativo de la unidad del conocimiento. Su intereses es la dinámica da la acción inscrita en distintos niveles de la realidad, y se apoya en la existencia y percepción de los distintos niveles, en la aparición de nuevas lógicas y en la emergencia de la complejidad” (pag. 33). Con este aporte, debemos analizar la complejidad procedimental que aplica el investigador al querer plantear diversos escenarios funcionales, determinando los campos de acción con los objetos de estudio.
Los estudios están direccionados, a comprender las realidades, así como las verdades de los sujetos, existen posturas tradicionales para aplicar los métodos, pero se debe analizar de forma holística estos planteamientos, ya que existen ideas que enmarcan un modelo, pero en su fondo se transforma en la complejidad funcional que esta encaminada en varias arterias investigativas.
Es por ello, que fundamentamos temas bajo sus bases epistemológicas que buscan el estudio del conocimiento desde su base, esta en la constante búsqueda de la verdad, aplicando abordajes investigativos que apoyan esquemas funcionales desde la dimensión de estudio del sujeto, basado en la realidad del enfoque, así como de los procesos paradigmáticos que estén engranados en los métodos de estudio.
Es los procesos investigativos, deben existir estrategias que apoyen al investigador, a generar ideas o realidades funcionales que estimulen procesos de estudios efectivos, con características diferenciales en las variables aplicadas para el fundamento de los temas a plantear. Lo científico siempre será un patrón del estudio, pero se debe puntualizar que estará sujeta a procesos de estudios diferentes unos con otros. Pero que al final se asemejan por que están en búsqueda de la verdad, de esa verdad humanística que de respuesta a las dudas, así como a las necesidades de descubrir lo que no esta descubierto, o del transforman lo que esta transformado.